Romance de la luna

Ayer conmemorábamos un año más del fusilamiento del gran García Lorca, 71 han pasado de aquel día. Quiero comenzar esta sección de poesía recordando mi poema favorito de este autor: El Romance de la luna.

García Lorca
Imagen de dominio público

Contrario a lo que expresé en la primera entrada, Muerte del autor, en poesía pocas veces se puede entender un poema sin conocer la vida del autor, sus temas recurrentes, sus pasiones, su forma de entender la vida.

 

Este poema tiene un tema recurrente en García Lorca, al menos durante su juventud, el trasfondo gitano, ve en la exclusión y en la pobreza de los gitanos un mal que debe ser denunciado; quizá es un reflejo de su propia exclusión y de sus propias tristezas, ser homosexual en su tiempo era una muy pesada carga, al final, uno de los motivos de sus verdugos fue su sexualidad. Se sintió identificado con la causa del marginado y del débil, porque en su corazón se reconocía marginado y débil, rechazado por algo que no podía evitar, el había nacido gay y no podía cambiarlo.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

La primera parte del poema nos presenta una luna antropomórfica, que se presenta en medio de la noche a un niño abandonado en una forja. Sus padres han salido, pero están por volver. La luna se muestra seductora y hermosa, es una mujer lúbrica, que enseña sus senos en el aire; el niño se muestra preocupado, sabe que los gitanos volverán en cualquier momento y destrozarían a la luna si la encuentran en la fragua.

Entre advertencias y jugueteos se desarrolla una conversación, la luna le avisa que se irá con ella, antes que lleguen sus padres, el niño sin creerle le pide que se vaya, no quiere que la encuentren y le hagan daño. El poema va en crecendo, se escucha venir a los gitanos, están muy cerca, pero su niño ya tiene los ojillos cerrados.

Romance de la Luna

Al final la incertidumbre se define, el niño se ha ido con la luna y sus padres, que recién llegan a la fragua, se encuentran con su cadáver. Durante todo el poema la luna tiene una conversación con un niño moribundo, pero solo hasta este punto nos enteramos de ello. el niño ha muerto y sus padres lo lloran.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

A mi forma de ver lo más fuerte del poema, aquello que le da un sentido especial es precisamente aquello que el poeta no revelado, ni nombra en su creación. ¿Por qué el niño está solo y moribundo? ¿Quizá ha pasado hambre y no aguanta más? ¿Tiene alguna enfermedad que obliga a sus padres a buscar un remedio lejano?

El recurso de la personalización de la luna y su conversación con el niño me parece un hermoso recurso que usa el poeta para hablarnos de un episodio doloroso, comparo este recurso con el usado por Guillermo del Toro en el Laberinto del Fauno. Lo maravilloso y la horrible realidad se funden, dando paso a un relato en el que los personajes viven en un mundo de fantasía, porque el mundo real es demasiado duro para ser soportado por sus pequeños corazones.

Qué hermoso homenaje a los desheredados, a los perseguidos y desprotegidos nos dejó este hombre que vivió estos suplicios en carne propia. Cuánto nos falta aprender de tolerancia y respeto a la diversidad de vida, de amor, de cultura.

Si quieren disfrutar un poco más el poema, les recomiendo la interpretación que hace Camarón de la Isla con su cante jondo:

Hasta el próximo sábado.

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