La muerte del autor

He leído, desde muy pequeño, cualquier cosa que me ha caído en las manos sin respetar edad, género o autor; esta curiosidad lectora me ha llevado a conocer grandes mentes que no compartieron su vida conmigo, pero que sí comparten una pequeña parte de su pensamiento que quedó plasmada en su obra.

Pero poco me importa compartir con muertos. Fiel a la premisa de Barthes, la escritura es un lugar neutro en donde acaba por perderse toda identidad, la obra, por sí misma, es un lugar de creación y recreación cultural en donde, al final de todo, el autor termina desapareciendo para dar paso a la eternidad de las ideas, de las historias.

Lectura

Este diario que comparto contigo contiene reflexiones sobre las lecturas que hago, sobre los libros que se me cruzan en el camino, no pretende entablar debates sobre periodos literarios, diferentes escuelas o autores contrapuestos, sino ser una pequeña rendija por donde se escapa mi propia forma de ver la lectura.

Valga la ironía, quisiera desaparecer de este diario para dar vida al lector.

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